Probablemente eres de las personas que están satisfechas con su vida, ¿pero te has puesto a pensar qué sentirías si pudieras ser la persona que tiene lo que a ti te hace falta? Advierto, no quise aludir al comercial de Old Spice en el que el actor negro Isaiah Mustafá le dice a tu chica que te mire y luego lo mire a él: es de suponer, te falta lo que a él le sobra…

Seamos honestos, si bien no tienes idea de quién te gustaría ser, estoy seguro de que has pensado, por lo menos una vez en tu vida, en no ser tú mismo. Si compartes este sentimiento, esta es tu oportunidad para usurpar otra vida con el video de Smack my bitch up, de The Prodigy, un mantra del año 97 con el que se invocan los espectros de la escatológica y violenta vida nocturna. El video, para nuestra fortuna, narra desde los ojos de un personaje adicto, nuestra anhelada noche atascada de adrenalina, cocaína, heroína, alcohol y sexo. Los síntomas del dopaje se harán nuestros y nos llevarán desde violentar espacios, acosar mujeres y golpear a algunas personas, hasta tener buen sexo con una divina prostituta (sí, con atributos que tu chica tampoco tiene. Igualdad en todo). Suena divertido, ¿no?, pues la invitación a la “realidad virtual” desenfrenada, se la debemos a Jonas Akerlund, quien, con el uso de encuadres en desequilibrio, elipsis abruptas, efectos visuales y sonoros, estridentes y celestiales a la vez, logra que tu patético personaje de vida real desaparezca por más de cuatro gloriosos minutos. Ponte los mejores audífonos que tengas, elige la opción de pantalla completa y sumérgete en esta realidad aumentada no apta para pokemones.


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https://www.youtube.com/watch?v=BFxaDoyl-1s


Foto NSFW: teamrock.com