Todo día de las madres requiere de un soundtrack, usualmente se ocupa música de mariachi o tríos. La propuesta de este texto es Hip Hop y una historia de redención.

El mundo fue testigo de la narrativa que llevó a Eminem al éxito. Ausencia paterna, violencia, pobreza, adicciones y, por supuesto, una tormentosa relación madre-hijo; todo aderezado con la actitud de confrontación perpetua del personaje también conocido como “Slim Shady”. El asunto maternal de entrada se torna bastante difícil de digerir en “Cleaning Out my Closet”.


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Debbie no podía mantener un trabajo fijo y las mudanzas eran constantes. De ahí que Marshall tuviera pocos amigos y se metiera en constantes problemas, incluyendo expulsiones escolares. La otra acusación de Eminem sobre su madre es el abuso de medicamentos prescritos, la canción “My Mom” de 2009 presenta el testimonio de ello. Algunos aspectos de estos acontecimientos también están ficcionalizados en la película 8 mile (2004).

En tal controversia hubo una demanda por difamación en 2001 y un libro testimonial en 2007 por parte de Debbie, así como el alejamiento entre ambos por varios años. La redención llegó hasta el año de 2013, con la canción “Headlights” y un emotivo video grabado en primera persona desde la perspectiva de Debbie. La curva narrativa del desamor filial entre Eminem y su madre llega al final con un final feliz, o al menos imbuido de optimismo.


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Es difícil distinguir las dosis de verdad y teatralidad en toda la historia de Debbie y Marshall, sobre todo si uno no ha vivido en carne propia algo similar. Se dice que los fans de Eminem llegaron a ser sumamente hostiles con Debbie y ella quiso en su momento obtener réditos del nombre de su hijo. Por el buen gusto de esta historia, es positivo que los pormenores más importantes y el resarcimiento quede sólo en las memorias de sus dos protagonistas.

Tal vez quien lea esto no sea un rapero exitoso como para ventilar sus controversias familiares y ganar millones en el proceso, de hecho las madres de todo el mundo agradecerían no tener sus vidas expuestas en los medios masivos de comunicación, pero Headlights no deja indiferente a nadie. Así que después de estas canciones y texto, llámenle ceremonialmente a sus madres, o brinden por la mucha o poca influencia que esa persona haya tenido en sus vidas.


Foto de portada. www.taringa.net